| Monte Deva |
Por la tarde, final de dificultad. El pabellón petado a diferencia de los otros días. Me resulta incomprensible que la gente, siendo escaladora, asista sólo a ver a las figuras más mediáticas y no vayan a ver las otras categorías. No lo entiendo. Se repiten los parámetros de las semifinales. McColl, muy fuerte y muy rápido, cae muy arriba. Schubert se coge un globo monumental cuando se cae y no me extrañaría que fuera él el que hizo las alegaciones a la clasificación al final de la compe, aunque no se ha dicho nada en ningún sitio. Por eso se retrasó la entrega de medallas. Ondra va muy rápido en la ascensión y, como he dicho, con la ventaja de que tiene las piernas muy largas.
Ramonet fuerte, seguro, muy concentrado va a encadenar. La vía le viene mal porque tiene alejes y, dada su estatura, tiene que pivotar y balancear el cuerpo porque no llega. Al final cae en la misma presa que el checo pero penaliza porque no había lanzado a la siguiente y Ondra sí. Y por el tiempo supongo que también.
| Ramonet en la final |
| Kim en las semis |
C. Dificultad Oro 3150€ Plata 1950€ Bronce 1150€
C. Paraescalada Oro 760€ Plata 400€ Bronce 300€
Es extremadamente injusta y vergonzosa esta tremenda desigualdad. Si en paraescalada hay más deportistas no se puede asignar la misma cantidad global, hay que quitar de un sitio y poner en otro para que la cantidad individual a cada medallista sea igual. ¿Es que considera la IFSC y la organización que los de paraescalada se esfuerzan menos y van sobradísimos de patrocinadores y apoyo público? Hay que ponerse las pilas con estas cosas que no contribuyen a la inclusión precisamente. Es discriminatorio.
No he visto a nadie de la terreta por allí si exceptuamos a un voluntario y a un clásico de la roca alicantina como es Armando, que estaba de lo mismo. Pensaba que sí acudiría algún otro representante del mundillo pero se ve que no.
El lunes tocó recoger los petates y carretera y manta otras 12 horas hasta Alicante. Por el camino nos desviamos casi 200 km sólo para ver el Urriellu de lejos y la otra parte de los Picos de Europa más de cerca. Hay que ser bastante friki para darse ese palizón sólo para mirar pero no había tiempo (ni pasta) para más. Llegamos a las 5 de la mañana a casa y el jet lag me duró por lo menos una semana. Pero sarna con gusto no pica, dicen.
| Objetivo conseguido |
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