o el relato de lo irrelevante

lunes, 29 de julio de 2013

El viejo Londres


Estoy releyendo Orlando, de Virginia Woolf, y de repente he recordado Londres. La historia de Orlando, joven noble de época isabelina, se extiende a través de la época de esplendor del imperio británico en la Edad Moderna y más allá, pues el protagonista no sólo pasa de ser un hombre a ser una mujer, sino que vive durante varias centurias. Por cierto que hay una buena adaptación cinematográfica con el mismo título. Como digo, la enumeración de los lugares de Londres me ha traido a la memoria su recuerdo. Hace unos cuantos años me dediqué a recorrer con intensidad y espíritu exploratorio su centro histórico. 

martes, 2 de julio de 2013

Helenikós o el ocaso de los dioses


Aparte de lusófila siempre he sido declaradamente filohelénica. Creo que esta debilidad nacionalista me viene de mi más tierna infancia. El caso es que, tierna o no, tenía (y tengo) un libro donde se relataban de forma resumida las andanzas de los héroes y dioses griegos, ilustradas con unos dibujos así historicistas que la verdad es que estaban muy bien y contribuían a ambientar la historia. Era un libro que contenía también mitología germánica, leyendas medievales, etc. En fin, de todo lo que me gusta.