o el relato de lo irrelevante

lunes, 22 de septiembre de 2014

Campeonato del Mundo de Escalada Gijón 2ª Parte

Monte Deva
El domingo mañana de turisteo por el monte Deva y casco viejo de Gijón, lleno de participantes del mundial. Mi compi se hizo una foto con Ondra, majete el chaval. Yo no que me dan vergonya estas cosas.
Por la tarde, final de dificultad. El pabellón petado a diferencia de los otros días. Me resulta incomprensible que la gente, siendo escaladora, asista sólo a ver a las figuras más mediáticas y no vayan a ver las otras categorías. No lo entiendo. Se repiten los parámetros de las semifinales. McColl, muy fuerte y muy rápido, cae muy arriba. Schubert se coge un globo monumental cuando se cae y no me extrañaría que fuera él el que hizo las alegaciones a la clasificación al final de la compe, aunque no se ha dicho nada en ningún sitio. Por eso se retrasó la entrega de medallas. Ondra va muy rápido en la ascensión y, como he dicho, con la ventaja de que tiene las piernas muy largas.

Campeonato del Mundo de Escalada Gijón


De vuelta a casa después del Campeonato del Mundo de Escalada en Gijón toca hacer balance. La primera cosa positiva es que, pese a todos los pronósticos, he conseguido ir al mundial que era una cosa que no tenía totalmente clara. Eso sí, en modo supervivencia que me ha salido cara de pan de tanto bocadillo. Tras grandísimo palizón de coche desde Alicante llegamos a Gijón el viernes por la mañana después de viajar toda la noche. Nos instalamos en el camping y salimos para el pabellón a ver las finales de velocidad, que empezaban a primera hora de la tarde.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Apartheid alimentario


Cuando alguien decide hacerse vegetariano, vegano o insumiso de la agricultura capitalista industrializada la lleva clara. Comienza un vía crucis por tiendas y supermercados, perdiendo el tiempo leyendo etiquetas encriptadas en las que es imposible a veces saber qué puñetas lleva lo que tienes en las manos. Muchas veces entonces optas por no comprar lo que no terminas de ver claro, total que no compras nada casi siempre. A estos casos tienes que sumar todo lo que lleva productos animales, que siempre es más de lo que parece. También está lo que hace sufrir a estos en su modo de producción (industrial) como todos los lácteos, aunque sean ecológicos. Porque aunque sea ecológico no por ello implica que no sufran las vacas y mueran los terneros, que recordemos son bebés (uf, matar bebés).