o el relato de lo irrelevante

jueves, 9 de marzo de 2017

Perfección


Necesito saber. 
Dime tu nombre, 
de dónde sale el Sol
y de qué se esconde.

Si miro alrededor, no puedo comprender, me da pereza.
Si hay algún escalón pa' dar un tropezón, voy de cabeza.
Tú y yo en la habitación para que vuelva Amor: naturaleza.
Hay un televisor en medio del salón. No me interesa.

Vente a la sombra, amor, que yo te espero;

que tengo el corazón aquí con bien de hielo.
Vente a la sombra, vente, amor, que yo te espero;
que tengo ya el cerezo en flor dentro del cuerpo.

Se me cae la casa desde que se marchó.

Y ahora ya sólo espero el derribo,
y es que perdí la pista del eje del salón, 
y estoy continuamente torcido.

Y ahora sólo pienso en ella,

y no encuentro razones
cuando su recuerdo se me clava entre las cejas,
sueño con melones encima de la mesa.

Buscando mi destino, 

viviendo en diferido, 
sin ser, ni oír, ni dar.

Y a cobro revertido

quisiera habla contigo,
y, así, sintonizar.
Robe, mi poeta favorito...