o el relato de lo irrelevante

miércoles, 10 de octubre de 2012

Paraescalada

Equipo español de paraescalada 2011. De izquierda a dcha: Urko Carmona, Domingo Carretero, Ricardo Pérez, Oscar Domínguez, Manuel Cepero. Sentados: Manuel Suárez (seleccionador), Miguel Delgado y Paula de la Calle. Fuente: Club Medio natural y discapacidad.
En España las personas con alguna discapacidad, del tipo que sea, son generalmente invisibles. No se cuenta con ellos y eso se refleja en muchos aspectos, empezando por la nula aplicación del concepto de diseño universal y, por tanto, la inaccesibilidad física y cognitiva de los entornos; así como la falta de cumplimiento de la normativa vigente en este ámbito. Incluídas las administraciones públicas.

Esta poca concienciación se constata también en el deporte. Un claro ejemplo de esto son las olimpiadas. Tengo que decir que soy poco olímpica pues me parecen una operación comercial, una manera de que las grandes firmas ganen más pasta aún. Dejando aparte el esfuerzo de los deportistas, en especial de los representantes de paises pobres que se dejan la piel para poder participar.
Bueno, pues este evento deportivo se difunde y retransmite con gran despliegue pero las paralímpicas que, normalmente, se celebran unas semanas después pasan sin pena ni gloria. Este año nos hemos enterado de que existen porque una deportista española ha ganado una medalla sino ni de coña.
Si a esta indiferencia por parte de los medios de incomunicación le unimos que la disciplina en cuestión no sea muy conocida entonces la cosa se agrava. Ya sabemos que la palabra deporte para los ¿periodistas? significa exclusivamente fútbol.
Esto ocurre con la escalada deportiva, que ya de por sí es un deporte más o menos minoritario, aunque ahora se esté candidatando a ser olímpica (por mi parte que se quede como está, la verdad). Los escaladores con discapacidad no tienen el reconocimiento que merecen, ni siquiera por parte de los compañeros. Un ejemplo. Ya os he comentado en otro post que los escaladores son un gremio muy aficionado a los blogs y hay continuas referencias en ellos a máquinas como Adam Ondra, Chris Sharma u otros. "Otras" menos, por cierto. Pero pocas veces veo videos o comentarios sobre Urko Carmona Barandiarán o Manuel Cepedo Gutiérrez. Que quede muy claro que no estoy quitando mérito a unos para dárselo a otros. Ni loca. Sólo pongo un ejemplo.
El equipo español de paraescalada lleva algunos años acaparando medallas en los campeonatos del mundo y creo que es justo que se le reconozca. Especialmente por los compañeros escaladores. Imaginad por un momento subir una via de 6 sin vista o un 8 si no dispones de una de tus extremidades. O subir cuando tu discapacidad es neurológica y quizás tienes falta de concentración u otra dificultad. No todas las discapacidades son físicas y, a veces, se combinan ambas.
El año pasado en Arco fue la selección que más medallas obtuvo, incluyendo dos oros en la categoría A (amputados) para Urko Carmona Barandiarán y Paula de la Calle Pizarro, y otro en B3 (d.visuales) para Ricardo Pérez. También una plata en B1 (d. visuales) para Manuel Cepero Gutiérrez. De las 5 o 6 que consiguieron. Este año en Bercy Carmona ha repetido oro y el resto de compañeros también ha tenido buenos resultados. La pena que no había ninguna chica esta vez.
Es sintomático que en los meses previos al campeonato la revista Barrabés anunciase que la selección española participaría en las competiciones pero no decía ni una palabra de la de paraescalada. Menos mal que sólo arrasaron con las medallas en Arco. Lo que digo: invisibles.
Este verano se quejaba Urko Carmona en una entrevista del poco apoyo que a veces recibían por parte de la federación. Yo no sé hasta que punto esto es así (no conozco los intringulis de la federación) pero me lo puedo creer visto el funcionamiento de la sección valenciana a la que los dos pertenecemos. La última es que los federados nos quedamos sin cobertura a partir del 1 de Noviembre porque cierra la Mutua Gral. Deportiva. Muy rebien. Veremos que solución dan.
Bueno, pues lo triste es que rápidamente hubo un comentario a la noticia tildándolo de engreído. Se le comparaba con otro escalador que "sí trabajaba para pagarse la escalada" ¡¡¡¡¿¿¿???!!!! Hay que joderse. Típica actitud española de ensalzar a uno arrastrando a otro. Odio eso. Además ¿qué tendrá que ver una cosa con la otra? 
El equipo francés de paraescalada hasta tenía una página este año donde se hacía una breve sipnósis del CV de cada uno y un par de preguntas sobre sus expectativas para Bercy. Lo siento, no recuerdo dónde estaba alojada.
Igualito que aquí. Mogollón de apoyo.
El comentario, a parte de fuera de lugar, era sospechoso porque denotaba un conocimiento personal del deportista e iba firmado con un nombre que es el mismo de una de las técnico de la selección. Es posible que fuera casualidad pero a mi me da que pensar. Pensar mal, porque así no vamos a ningún sitio.
Decía Carmona que lo que le motivaba de las competiciones era dar a conocer la escalada a otros discapacitados y concienciar a la gente en general. Claro que sí. Sería estupendo si consiguiera hacer lo mismo que hace Philippe Ribiere, dar charlas en los coles para concienciar a los crios con respecto a la inclusión y enseñarles el valor del esfuerzo, la determinación y el afán de superación personal que una persona con discapacidad demuestra cada día cuando se levanta por la mañana y va a lucharla las 24 horas. Por mi parte, todo mi respeto y admiración para ellos. Sean o no deportistas.

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