o el relato de lo irrelevante
jueves, 6 de septiembre de 2012
El señor Ibrahím y las flores del Corán
http://www.youtube.com/watch?v=gTFuHzWXnXE&feature=player_detailpage#t=5161s
Seguro que muchos habéis visto esta peli porque tiene ya unos años. Está basada en un libro de Eric Emmanuel Schmitt que es un escritor francés, de teatro sobre todo.
Cuenta la historia de un chavalín de 15 o 16 años que vive con su padre, un amargado que no puede superar el que su mujer lo abandonara, y que pasa olímpicamente de su hijo. Lo que viene a ser una familia desestructurada en jerga profesional. Pues bien, el crio va siempre al colmado del barrio regentado por Ibrahím (Omar Sharif), un viejo árabe que acaba haciéndose cargo de él cuando su padre lo abandona.
Me gusta esta película por varias cosas. La primera porque Omar Sharif está tremendo en su papel como sólo pueden estarlo los grandes actores del pasado. No sé porque los de ahora no llenan la pantalla igual.
Por otro lado, tiene dos grandes mensajes que transmitir. Si leéis las críticas y comentarios que hay en internet suelen hablar de la concordia y tolerancia entre religiones pues Momo es judío e Ibrahím musulmán. Para mí eso es quedarse en la superficie. La primera idea que da la película es que, casi siempre, basamos nuestra percepción de los demás en prejuicios y no nos molestamos en rascar más. Por que el árabe de la tienda se convierte en un turco de Anatolia y, cuando Momo hereda esta a la muerte de Ibrahím, se convierte asimismo en el "árabe de la tienda" aunque es francés y judío. Esta inclinación que tenemos todos (si alguien no la tiene que lo diga pero no me lo voy a creer) de no molestarnos en profundizar nos hace perdernos muchas cosas con respecto a nuestros congéneres.
El otro tema que se desarrolla está en relación a una frase que Sharif repite varias veces: "yo tengo las flores de mi Corán". Esto podría ser interpretado por un musulmán como una metáfora sobre la bondad de los preceptos religiosos del Corán y, en última instancia, de dios. Si el título fuese "El señor Antonio y las flores de la Biblia" supongo que lo mismo pensarían los cristianos. Para una descreída como yo la lectura es totalmente distinta. En la última parte (que os he puesto arriba) Momo abre el Corán que le lega su amigo y descubre las flores secas que ahí guardaba y a las que se está refiriendo todo el tiempo. Esas flores representan el amor, la juventud, las ilusiones, todas las experiencias buenas y también malas que conforman el esqueleto del alma de una persona. Representan la vida. El Corán sólo es el contenedor que preserva lo verdaderamente importante que son las flores.
Después de esto menos mal que no me lee nadie sino lo mismo me hacían como al Salman Rushdi ese algún seguidor de religiones.
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2 comentarios:
Breve e interesante comentario de algunos aspectos de esta película. Coincido con tu punto de vista sobre el significado de "las flores del Corán". Relacionado con esto ¿no es encantador cuando el niño se pregunta que es eso de la "religión interior"?. Saludos.
Muchas gracias por tu comentario. Creo que esa pregunta que hace el niño podría hacerla mucha gente que sigue una religión. Pasa muchas veces que las pelis tienen más lecturas de lo que en principio parece. Bueno, algunas. A otras ni esforzándote les encuentras sentido :)
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