o el relato de lo irrelevante

domingo, 27 de noviembre de 2016

Motivación y autoestima


Con mis alumnos de los ciclos de FP de Integración Social y Atención a Personas Dependientes trabajo ambos conceptos en el módulo de Destrezas Sociales. Para esto utilizo un par de audiovisuales: Urko, escalando el presente y El circo de las mariposas. También dentro de los contenidos de Promoción de la Autonomía Personal y Social los utilizo como recurso para romper con el estereotipo que asocia discapacidad a dependencia.

El que siempre abre estos temas es el trailer de la película de Ugra "Urko, escalando el presente". Los chavales suelen quedarse sorprendidos y más cuando les explico su historia. Después les pregunto como se sentirían ellos en esa misma situación. Hay veces que nos da para debatir más o menos pero siempre les hace reflexionar, que es lo que a mi me interesa. Más cuando lo ven tan próximo. Es un alicantino igual que ellos, a veces incluso son de la misma comarca o del mismo pueblo. Y cuando veo que se desmotivan a lo largo del curso o porque van a terminar el ciclo y no tienen claro su futuro laboral siempre vuelvo al mismo ejemplo: "si esta persona no se ha rendido, vosotros tampoco."
El segundo recurso audiovisual del cual echo mano (bueno, yo siempre uso muchos en todos los módulos) es "El circo de las mariposas", de Joshua Weigel.
El protagonista es un chico australiano, Nick Vujicic, al que le faltan las extremidades. Él hace algo parecido a Ugra pues también ofrece charlas donde comparte sus experiencias. A mi me encanta este corto, a parte de que como recurso docente me da mucho juego para trabajar también automotivación y autoestima, a la par que reflexionamos sobre como aprender a tener autoconsciencia, a relativizar las cosas (nada es totalmente malo ni bueno, depende de cómo tú lo mires) y a que es necesario fomentar la autonomía y la autodeterminación de las personas independientemente de sus circunstancias personales.
Son ejemplos de esfuerzo y superación personal que les vienen genial a chavales que, a veces, aún están terminando de formar su personalidad o no están acostumbrados a trabajar y esforzarse para conseguir las cosas.
Aunque tengo que decir que normalmente los alumnos de estos ciclos son de lo mejorcito. Primero porque están en educación postobligatoria, o sea que estudian porque quieren hacer algo con sus vidas. Y segundo porque son gente muy comprometida, especialmente los de Integración Social. La mayoría son voluntarios en diferentes asociaciones sin ánimo de lucro y pasan una gran parte de su tiempo libre apoyando a otras personas. Por eso no me gusta cuando oigo a la gente decir que los jóvenes no quieren hacer nada. Bueno, serán algunos jóvenes. Como algunos adultos. Mis alumnos no. Son geniales.

No hay comentarios: