o el relato de lo irrelevante

viernes, 15 de noviembre de 2013

Más sobre paraescalada

Fuente: Desnivel
Participantes en el I Campeonato de España de Paraescalada
Veo en no sé que cadena un anuncio de agradecimiento a Marc Márquez. Creo que era él pero si no era pues sería otro chavalín que se ve que ha ganado algo importante. No estoy muy puesta con la actualidad deportiva en general, si exceptuamos algo de escalada, porque no veo el telediario ni leo periódicos muy a menudo. Al verlo sentí algo de rabia pues, aunque el reconocimiento por la ilusión que había generado en los aficionados y por el esfuerzo del piloto seguro que son merecidos, resultaba algo injusto con respecto a deportistas de otras disciplinas que no tienen el respaldo mediático ni monetario que tienen los pilotos de moto o coche, los futbolístas o tenistas. 

Tanto personalmente como, digamos, desde un punto de vista profesional me interesa la paraescalada y habitualmente sigo las noticias que puedan surgir al respecto. Realmente no son muchas y en un ámbito restringido a algunas revistas especializadas. Casi todas están referidas a Urko Carmona Barandiarán, como es lógico, al ser la punta de lanza de esta disciplina en nuestro país, condición que le otorga el ser campeón del mundo 2011 y 2012 y campeón de Europa en este año. Aún así se echa de menos alguna mención de vez en cuando al resto de compañeros que también están teniendo una trayectoria muy buena. 
Carmona aprovecha las entrevistas que le hacen para reivindicar la importancia del papel de los paraescaladores y reclamar más apoyo de las instituciones. Como ya dije en otra entrada, las diversas instituciones y administraciones españolas incumplen de forma sistemática el grueso de la legislación sobre inclusión, promoción y defensa de los derechos de las personas con discapacidad, pese a la ratificación y/o promulgación por parte de España de diferente normativa a nivel internacional, europeo y nacional, todas ellas de obligado cumplimiento. La actitud de las federaciones no parece indicar un mayor interés. Pese a que disponemos de una selección nacional que lleva dos años desempeñando un papel brillante en los mundiales en las diversas categorías que compiten, no creo que reciban el apoyo necesario para que concurran en las mismas condiciones que otras selecciones. Hace falta mayor implicación y un apoyo firme a los deportistas por parte de la federación nacional y las autonómicas. También en la difusión de su labor. Desde las páginas de estas debería de darse mayor cobertura a las novedades al respecto de esta modalidad y no sólo cuando se gana una medalla.
Por otro lado y, atendiendo a lo publicado en la prensa, parece que las competiciones de paraescalada están aún en sus primeros balbuceos por lo que hace a la coherencia en las adaptaciones del diseño de las vías a las diferentes discapacidades que compiten en estas pruebas. Y es que lo que sirve para unos no siempre vale para otros, a menos que se sea capaz de aplicar los principios del diseño universal a este menester. Para ello es necesario que desde las federaciones se impulse una línea de trabajo seria que incluya a técnicos especialistas en accesibilidad y a los propios escaladores que son quienes mejor pueden orientar sobre los problemas y deficiencias que se encuentran en la práctica deportiva. De nada sirve que se incluya en los estatutos la paraescalada o se celebre un campeonato por muy bien que estén ambas cosas si no pasamos de ahí.
Es muy difícil que se avance en este sentido si no se planifica un trabajo coordinado de todas las partes implicadas. Lo mismo debería plantearse con respecto a los planes de tecnificación, que tendrían que incluir una sección específica y apostar por la formación de una cantera juvenil, como en la modalidad general. Para todo esto es necesario la creación de un comité específico sobre deporte adaptado que cuente, como he dicho, con especialistas y deportistas.
Con esto llego al último punto que quería comentar y que son las implicaciones sociales del tema. El deporte es un elemento importantísimo de inclusión social, no sólo para el colectivo del que tratamos sino para cualquiera. Especialmente significativo es su empleo con jóvenes y niños en riesgo de exclusión social pues representa una serie de valores fundamentales que, con su práctica, pueden ser asumidos e interiorizados. Valores como el respeto a los demás, la asunción de una ética y unas reglas, el compañerismo, la responsabilidad, el trabajo en equipo, el afán de superación o la adquisición de un mayor grado de tolerancia a la fustración son extrapolables a la vida diaria y nos ayudan a encontrar nuestro lugar en el mundo. Todos ellos se encuentran en la escalada y en la paraescalada los dos últimos se elevan al cubo, representando un modelo de referencia excepcional para los casos antes mencionados.
Hay una cantidad enorme de potencial y motivación que se está desperdiciando por pura desidia. La pelota está en el tejado de las federaciones. A ver cuanto tardan en darse cuenta.      

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